Estafas en Internet: cómo prevenirlas

Tener presencia online es una gran ventaja para cualquier profesional o empresa. Pero también nos expone: nuestros datos de contacto, teléfono, correo o dirección están visibles por obligación legal en nuestras webs. Esa transparencia, que busca generar confianza, también abre la puerta a personas que intentan aprovecharse de ello.

En mi caso, a lo largo del mes recibo varias llamadas falsas. Siempre repiten el mismo guion:
me preguntan por el suministro eléctrico de una dirección concreta (en mi caso, una en la calle Príncipe de Vergara, Madrid) y aseguran que “la promoción se ha terminado” y que necesitan renovarla. En realidad, ese contador ni siquiera está a mi nombre. Intentan que confirmes datos personales o que firmes un cambio de compañía sin darte cuenta.

Y no es el único intento. También he recibido correos electrónicos que parecen legítimos, con propuestas de colaboración muy creíbles. En mi trabajo como fotógrafo y publicista, no es raro que me contacten desde el extranjero solicitando presupuestos. Pero una vez estuve a punto de caer en una estafa más elaborada.

La estafa que casi me convierte en “mula financiera”

Me contactó una supuesta empresa de Brasil con sede en España. Querían fotos de zapatos para su web.
Al principio, todo fue normal: me enviaron unas pocas prendas para probar, realicé el trabajo y me pagaron correctamente. Poco después me encargaron una segunda sesión, también pagada, esta vez con 10 fotos por producto sobre fondo blanco. Hasta ahí, todo perfecto.

Durante las conversaciones me hablaron de que querían que fuera su fotógrafo y realizador en España, encargado también de su publicidad y vídeos. Evidentemente, uno se ilusiona. Ellos hablaban de volúmenes de trabajo enormes y, echando cálculos, los números rondaban el millón y medio de euros. Todo sonaba a una oportunidad seria y estable.

El problema llegó con el tercer encargo:
Les envié un nuevo presupuesto por un cargo mayor y quedamos en que harían un pago anticipado en 24horas. Pero en lugar del importe acordado, recibí una transferencia cinco veces mayor. Avisé de la cantidad recibida en mi cuenta no era la acordada y poco después me llamó vía Whatsapp una supuesta empleada del “departamento de contabilidad” para decirme que evidentmente había habido un error muy grave: me habían ingresado el dinero destinado a otro proveedor. El tono de la persona no encajaba con el de alguien que trabajara en contabilidad: hablaba sin ningún conocimiento técnico ni profesional. Me pidió que hiciera yo mismo la transferencia a una cuenta internacional que me escribió por WhatsApp.

En ese momento se me encendieron todas las alarmas.
Decidí no mover ni un euro y llamar a mi banco. Les expliqué la situación y pedí que devolvieran el dinero a la cuenta de origen, sin tocarlo. El banco gestionó la devolución, y todo quedó ahí. Pero si hubiera hecho esa transferencia, habrían usado mi cuenta para mover dinero fuera del país, convirtiéndome sin saberlo en una mula financiera, algo muy grave y con consecuencias legales.

Y aquí viene lo que confirmó mis sospechas.
Cuando les dije que prefería que el banco devolviera directamente el dinero al remitente original, me respondieron que no era necesario, que hiciera yo la transferencia, pero no del total, sino dejando una pequeña cantidad como “mi comisión”. Empezaron a presionarme: decían que si no lo hacía no volverían a contratar mis servicios. Aun así, me mantuve firme y esperé a que el banco completara la devolución. En cuanto el dinero volvió a su cuenta, todo cambió: insultos, amenazas y malas palabras. Ahí supe con absoluta certeza que se trataba de una estafa.

¿Qué peligro tiene algo así?
Que, si caes en la trampa, puedes formar parte de una red de blanqueo de capitales, prestando tu cuenta para mover dinero ilícito. Y eso no solo te pone en riesgo económico, sino también legal.

Cómo prevenir ser víctima de una estafa

  1. Desconfía de lo que parece demasiado bueno para ser verdad.
    Promesas de dinero rápido o encargos fáciles con grandes pagos por adelantado son siempre sospechosos.
  2. No hables solo por mensajes.
    Si alguien evita las llamadas o las videollamadas, es una señal de alerta. Siempre pide hablar por voz y verifica el tono profesional.
  3. Comprueba siempre quién te contacta.
    Busca el dominio del correo, la empresa y el nombre del supuesto contacto. Si no hay rastro de ellos o algo no encaja, corta el contacto.
  4. Nunca hagas depósitos ni devuelvas dinero a cuentas desconocidas.
    Si hay un supuesto error en una transferencia, contacta con tu banco. Ellos gestionan la devolución de forma segura.
  5. Escucha tu instinto.
    Si algo no te suena bien, probablemente no lo sea. No hace falta discutir ni demostrar nada: simplemente bloquea y sigue adelante.

Tener una web o un negocio online implica exposición, pero también responsabilidad. No se trata de vivir con miedo, sino de actuar con sentido común. Hoy, la mejor herramienta contra las estafas no es la tecnología, sino la prudencia.


Solicitar Información

Si deseas más información sobre mi trabajo o explorar cómo puedo ayudarte con tu próximo proyecto, no dudes en ponerte en contacto a través del formulario de contacto o llámame directamente. Estaré encantado de atenderte.

Nombre
No olvides indicar tipo de producto, número de productos, cantidad de fotos o vídeos, fecha y lugar de la sesión. Cuantos más detalles me des, mejor podré preparar tu presupuesto.
error: